viernes, 12 de octubre de 2012

Un año para despertar nuestra fe adormecida

Empezó el año de la fe. Y eso lo saben bien gente como ese grupo que toma su nombre de Is 35,2 (Vg). No les conozco, aunque a veces tengan la bondad de enlazarme. Pero está claro que tienen contactos internacionales. Se diría que hasta un tal Renzo, en Roma. De otro modo no se entiende que, con tan larga ceremonia y con tanto mitrado participante, el montador haya escogido precisamente el momento de la cabezadita de nuestro Cardenal. Miren, miren, que yo no me invento las cosas (está en el segundo 42):

4 comentarios:

Jordi Morrós Ribera dijo...

Chapeau, o cráneo privilegiado que diría don Ramón María del Valle Inclán, por lo de Isaías 3,2.

Es la mejor manera que he leído de citar al grupo de católicos barceloneses (a los que yo califico como club de los nostálgicos y/o resentidos varios), y sin duda obsesionados hasta la paranoia con nuestro pastor al que en el último "post" que le han de dedicado se refieren (con auténtica caridad cristiana, "of course") como "régimen sistachiano" o "martineztroika".

A veces hay citas y/o enlaces que según qué grupo te las haga o te los ponga, como dicen mis hijos, dan un poco de "yuyu".

Y la cabezadita cardenalicia y arzobispal seguro que es por el estrés, sin "jet lag" en este caso, de una vida tan intensa como es la de arzobispo y cardenal de la Iglesia que peregrina por Barcelona.

Jordi Morrós Ribera dijo...

Ay, en el anterior comentario el tecleo me ha fallado.

Obviamente la cita profética es Isaías 35,2, y no Isaías 3,2.

Anónimo dijo...

Hay que despertar a los retos de la difícil diòcesis barcelonesa y no dormitar en Roma.

Decepcionada dijo...

Hace tiempo que el cardenal se durmió "en los laureles"