viernes, 22 de noviembre de 2013

Tempus tacendi


Todo tiene su tiempo, y su momento cada cosa bajo el cielo. También este blog por el que, probablemente con más torpeza que acierto, mi voz insegura se ha insertado, una más, irregularmente, en el guirigay de la red. A veces bondadoso (Deo gratias), a veces cruel (mea culpa), he estado aquí. Hoy otras cosas más relevantes requieren mi atención y mi tiempo. Con todo, con mejor o peor puntería, he tratado, al menos, de combatir el facilismo, la palabra obligada, el pensamiento unánime que el poder se empeña en  hacernos asimilar. Hace ya unas décadas que Daniélou, remedado en nuestros lares por Uscatescu, denunció la traición que la inteligencia estaba haciendo a la verdad. Para mí, este sigue siendo uno de los males de nuestro tiempo. No hay una conspiración cultural elaborada, una "ingeniería", como algunos pretenden; en realidad, no hace falta, basta una dejación, un abandono, una huida rentable. Treinta monedas y queda crucificado, un día tras otro, el sentido más hondo de la realidad. 
Amigo lector, prende tu luz humilde, tómala del fondo del corazón, desconfía de la brillantez ampulosa y busca la profundidad de las cosas. Sospecha de quien parece deslumbrar; en realidad, probablemente no pretenda otra cosa que desiluminarte. Más no sé decirte desde mi celda. Deum time et mandata eius observa, dice el Sabio.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Su Santidad, un poquito de por favor









Puestos a reformar la Curia vaticana, no sería mala idea nombrar un Pontificio Consejo o una Congregación para la Interpretación auténtica de las declaraciones papales. Entre mi feligresía parroquial empiezo a advertir cierta desorientación. La señora S.P., profesora de instituto, me escribió ayer un email: “El Papa ha dicho que es de izquierdas”. El señor L.R., que tiene 90 años y que es papista desde los 20, según afirma él mismo con orgullo, me dice hoy: “Lo que pasa es que este Papa un día dice una cosa y al día siguiente otra; ayer que no había que estar siempre machacando con el aborto, y hoy habla contra el aborto”. El Padre G., al hilo de las palabras dirigidas por su Santidad a los religiosos en el sentido de que los conventos vacíos no han de convertirse en hoteles sino en hogares para refugiados, comenta molesto: “Pues que empiece por destinar a ello esos apartamentos papales que no ha querido utilizar”. La señora C.V., divorciada que vive en pareja con otro señor desde hace años, me dice llena de alegría que pronto va a poder comulgar otra vez, que le dicen que el Papa ha dicho que se va a poder, y que esto demuestra que la prohibición que ha sufrido estos años no tenía razón de ser, que se debía a una Iglesia carca que por fin va a cambiar.
Dejo aparte las tergiversaciones interesadas de ciertos medios. Está claro que no es lo mismo no ser de derechas que ser de izquierdas, de la misma forma que si uno dice que no es bombero no hay que inferir que es un pirómano. Es verdad que hay cierta tendencia a manipular, incluso inconscientemente, allí donde el deseo de oír X hace oír X donde no se ha dicho más que Y. Es cierto que nadie tiene absolutamente todo “claro y seguro” y que nadie puede pretender tener respuesta a todas las preguntas. Ahora bien, no es menos cierto que tenemos derecho a esperar de quien tiene el ministerio de la unidad más claridad que confusión, argumentos serios que vayan más allá de lo emocional y lo pasajero, más respuestas que preguntas. El Papa Francisco, como decía un actor de teatro, tiene gancho, es un gran comunicador. Exacto y demostrado desde el primer momento. Pero mala cosa si la facilidad de comunicación no va unida a un mensaje preciso, o sí o no, no a un ni sí ni no sino todo lo contrario.
Examinemos, por ejemplo, esta declaración: “En los lugares donde se toman decisiones importantes es necesario el genio femenino”. Mientras no se demuestre lo contrario, en el seno de la Iglesia católica las decisiones importantes las toma quien está revestido de la dignidad episcopal: el obispo de Roma, los obispos reunidos en Concilios o Sinodos, las Conferencias episcopales, cada obispo en su diócesis, etc. Habrá organismos asesores, lobbys, intereses creados y todo lo que ustedes quieran, pero el lugar de la decisión lleva mitra.  ¿Cómo interpretar que ahí sea necesario el “genio femenino”? ¿Quiere decirse que en el futuro habrá que considerar la consagración episcopal de mujeres, lo cual parece católicamente bastante revolucionario?   ¿O bien hay que entender que podrán ser obispos varones casados, con lo que el “genio femenino” estaría presente a través del derecho de consorte? Tal vez quepan más posibilidades de interpretación, algunas tan absurdas como asegurarse de ordenar obispos a varones afeminados... ¿Obispas? ¿Obispos casados? ¿Obispos mariquitas? Probablemente nada de todo esto, o mejor, probablemente ni esto ni nada, en realidad tal vez no quiso decir nada, aunque superficialmente parezca una declaración genial, pero sería triste que el Papa hiciese declaraciones de hablar por hablar, sólo para contentar a quienes se conforman fácilmente con superficialidades, con gestos, con signos, con consignas.
Mientras tanto, siente uno la tentación de hacer oídos sordos cuando alguien te comenta lo último que ha dicho el Papa, resignarse a dejar que la gente se ilusione tontamente, callar respetuosamente, acallar al corazón y al cerebro cuando se interrogan sobre el qué, sobre adónde vamos, dedicarse a la oración y al ayuno, esperar confiadamente en las palabras del Señor, portae inferi non praevalebunt.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El Papa Francisco en el punto de mira

Me han llegado por varias vías dos FWD que vienen a manifestar la alarma por un posible intento de asesinar al Papa Francisco. Para colmo, el predicador de los ejercicios espirituales que nos ha tocado en suerte este año, un viejecito que debería estar dedicado a menesteres internos en su congregación en lugar de seguir dando la murga con esquemas postconciliares tan caducos como infecundos, lo afirmó también: “se lo van a cargar, se lo van a cargar...”.
El primero que recibí era la reproducción de un artículo de alguien tan fiable como José Manuel Vidal, bajo el título “¿Francisco es un peligro o está en peligro?”. Parte  el ínclito periodista de las declaraciones del jesuita José Enrique (Ruiz de) Galarreta. Para ubicar al sacerdote (condición que ostenta supongo que a su pesar) Galarreta basta leer algunas de las cosas que escribe. Ahí van dos muestras:
Primera muestra (exegética): «Finalmente, no podemos olvidar el estilo habitual de estos sermones penitenciales. "Apartaos de mí, quedaros fuera, el llanto y rechinar de dientes"... son imágenes, no definiciones dogmáticas. Si alguien saca de aquí conclusiones sobre el infierno y la condenación eterna, está violentando los textos y exhibiendo su incultura.» Así que si ustedes leen el Catecismo y cuando trata sobre el infierno encuentran la cita en su número 1036 (que no hace más que transcribir la Lumen Gentium), pues nada, ya saben ahora, gracias a Galarreta, que aquello fue redactado y revisado por un comité de teólogos, exegetas y catequistas dedicados a violentar los textos, bajo la dirección de una comisión de incultos cardenales y obispos dirigidos por el inculto cardenal Joseph Ratzinger. Lo bueno que tienen los jesuitas como Galarreta es que saben como nadie predicar la humildad...para los demás.
Segunda muestra (sobre la Eucaristía como banquete fraternal travestido por el poder dominante en sacrificio): «Este alejamiento producido por las mediaciones se refleja bien en la celebración del Santo Sacrificio. También aquí, el sacerdote es mediador, intermedio entre los fieles y lo que se celebra. Es un intermedio alejador. En la cena fraterna no hacen falta mediadores porque la comunidad se reúne en el recuerdo del Señor, presente en la Palabra, sentido en la Oración, presente en el Signo. En el Santo Sacrificio de la Misa son necesarios los mediadores, los sacerdotes, los pontífices, es decir, los que se declaran puentes entre la comunidad y Cristo. Es una falsa mediación: no es mediación para acercar, sino para alejar. Primero se crea el barranco y luego los mismos que lo crean se declaran puentes. Pero la comunidad cristiana se ha dado cuenta de que los que se dicen puentes no lo son; son más bien el barranco mismo. Ni la teología metafísica, ni el sacrificio redentor ni los sacerdotes que lo ofician son puentes que unen a Jesús, sino barrancos que nos apartan de él». Como para besarle la mano al Padre Garraleta. Lo malo que tienen los jesuitas como Galarreta es que acaban teniendo razón respecto a ellos mismos, son verdaderamente alejadores.
El otro personaje citado por Vidal es el omnisciente Leonardo Boff, quien dice que en el Vaticano hay “una historia de muchos asesinatos desde hace mucho tiempo” y recuerda el caso de Juan Pablo I. Total, que se quieren cargar a Francisco, cuidadín.

El segundo FWD, bajo el título “La Curia romana contra el Papa Francisco” es más divertido, aunque circula sin firma. Algunos ponen como referencia al pie la Red Mundial de Comunidades Eclesiales. No extraña que nadie dé la cara. Ahí se mezclan dentro del grupo de los malos malasombra el Opus, los Iluminatti, etc. No sé si la fuente será el confesor papal, pues se dice que el Papa Francisco tiene el designio secreto de ordenar mujeres. No sé si habrá intervenido Método 3 o Snowden, porque se nos dice que Benedicto XVI confió a Francisco que había renunciado ante el temor de ser envenenado. Si lo ven por ahí, no se lo pierdan, porque parece, además, redactado por alguien que lamentablemente no parece haya tenido oportunidad de frecuentar mucho la escuela.

La ventaja de los profetas de calamidades es que siempre aciertan. Así que si lo matan, dirán que ellos ya lo advirtieron, y, si no lo matan, dirán que estuvieron a punto, que casi, que Dios lo protegió. Un Papa, como cualquier Jefe de Estado, está siempre en el punto de mira. Por eso, hay montado en torno a él un sistema de seguridad. Por eso, su decisión de vivir en Santa Marta tiene sin duda un valor simbólico, pero por otra parte habrá resultado bastante cara, porque supone rehacer todo el sistema de seguridad papal y eso no es gratis. Por ahora, aparte de ciertos nombramientos (que no han recaído precisamente en personajes de adscripción progresista), los cambios estructurales han sido más de fachada, de superficie, que de profundidad. En cuanto a esas modificaciones con las que algunos se ilusionan, tanto en cuestiones morales (particularmente moral sexual), sacramentales (acceso de la mujer al sacramento del Orden) o canónicas (supresión del celibato obligatorio) de momento no se concretan y no van más allá de ciertas declaraciones puntuales que, por su misma ambigüedad, nada indican y en rigor sólo sirven para despertar cierta nostalgia de la precisión terminológica y claridad intelectual del Papa anterior.
El problema no es el impulso de enemistad o de querer mal, se puede querer asesinar a uno o a otro, cada cual tiene sus enemigos. ¿Quién soy yo para juzgar a los enemigos del Papa Francisco, si buscan al Señor y tienen buena voluntad? El problema es si hacen lobbys, los lobbys no todos son buenos: lobbys de admiradores de Madonna, lobbys de corredores de los Sanfermines o...O, sin ir más lejos, el lobby de pijoprogres que ha decidido que ahora toca alarmar sobre el peligro de muerte violenta que acecha al querido Papa Francisco.
Bromas aparte, hoy por hoy, digan lo que digan los Vidales, Boffs, Galarretas y tantos otros que toman el nombre del Papa en vano, dejando aparte malas novelas o sospechas que jamás pueden convertir conjeturas en verdades, el único Papa al que en los tiempos modernos quisieron y casi lograron asesinar fue a ese polaco revolucionario y progre llamado Juan Pablo II.

miércoles, 17 de julio de 2013

El animalismo no es un humanismo




Caso A:


Una de las familias que vienen a la parroquia a recoger el lote mensual de alimentos vienen con un perrazo lustroso y presumido. Le pregunté a Z., la asistenta social, si no era un contrasentido aquello, incluso sugiriendo que podría parecer escandaloso a quien los viera en la cola con el perro y alimentar sospechas de que no distribuimos adecuadamente esta ayuda alimentaria. Z. me miró con esa cara mitad frustración y mitad resignada costumbre que tanto abunda entre la gente que se dedica al trabajo social. Su respuesta fue clara: "En esa familia primero subalimentarán a los niños que al perro".

Caso B:


Tengo en mis manos un frasco de un champú para bebés marca D***S (qué quieren, pequeños lujos que uno se permite).  En uno de sus lados figura la leyenda: "No testado sobre animales. No contiene productos de origen animal". Qué bien. Los animalistas, en sus campañas contra la experimentación animal, suelen aducir la crueldad (qué malos son los laboratorios) de probar ciertos cosméticos introduciendo gotas de champú en los ojos de los conejitos. Aducen que hay alternativas incluso más económicas. Qué tontos son, además de malos, ciertos directores de laboratorios. Estén tranquilos los sensibles corazones animalistas, que la marca D***S son muy buena gente y no hace estas cosas tan bestias. Ahora bien, en el mismo frasco se lee: "Testado bajo control Dermatológico y Pediátrico". Ah, huy. No sé ustedes, pero un servidor no conoce a ningún matrimonio cristiano, ni pagano, ni a ninguna pareja concubinaria que esté dispuesta a que ni los de D***S ni otros testen, aunque sea bajo control dermatológico y pediátrico, champús en su bebé. No es difícil inferir, pues, que o bien esta experimentación se hace sin el debido consentimiento informado o que se utilizan bebés de otros lugares donde la vida humana y particularmente la infantil tiene menor protección. Pero, eso sí, con D***S los animalitos están seguros.

Caso C:


Hace tiempo que en los trenes de Cercanías decidieron que los pasajeros pudieran transportar con ellos a sus animales de compañía. No me refiero a los perros lazarillos o a los perros para diabéticos. Me refiero a los demás. La única salvedad es, si no me equivoco, que no causen molestias a los demás viajeros. He aquí un ejemplo de norma abierta y conflictiva. ¿Quién estima el concepto problemático de "molestia"? ¿Es una molestia que en un vagón abarrotado los pasajeros humanos tengan que estrecharse para que un perro pueda ir echado cómodamente sobre el suelo? ¿Es una molestia que un perro, qué juguetón es, le ensucie a usted el pantalón de babas o de pelos? El animalismo no es un humanismo. ¿Saben ustedes la diferencia que en Cercanías hay entre un niño de 9 años y un perro de la misma edad? Pues que el niño, aunque no ocupe asiento, paga billete; el perro no, aunque lo ocupe.

lunes, 24 de junio de 2013

Por fin, desde Montserrat sobre Forcades

Hombre, ya era hora. Es verdad que no se menciona el nombre, pero la referencia es clarísima. Por fin, alguien desde Montserrat tiene la valentía de disentir y darle un vocacional azote en el trasero. ¿Recuerdan estas declaraciones de Teresa Forcades?:
"La inmunidad de Benedicto XVI, respecto de su requerimiento judicial como posible encubridor de pederastia -inmunidad que se mantendrá, siempre que siga en el Vaticano-. Me parece una decisión inadecuada, y veo que nadie lo cuestiona. Esa inmunidad demuestra de nuevo que la estructura de institución eclesial es opaca y no representa a la mayoría de católicos." (publicadas en El Periódico en el mes de marzo).

Pues ahora lean esto publicado nada menos que en Serra d'Or de este mes de junio:
"(la serenitat i humilitat de Benet XVI) ...no les han pogut ofegar les calúmnies que des de dintre de l'Església veuen en la decisió de romandre dintre els murs vaticans el privilegi de la immunitat davant delictes que els mitjans més sensacionalistes ni tans sols han pensat inventar. Més aviat són una prova ulterior que la purificació de l'Església -aquella brutícia de què Ratzinger parlava en el Viacrucis de poques setmanes abans de ser elegit- és tan necessària en ambients clericals com en persones insatisfetes que malbaraten la vocació rebuda al servei del Regne."
No lo traduzco porque me parece que, no siendo el catalán un idioma esotérico, se entiende bastante bien. Por supuesto, el subrayado es mío. Quien ha escrito esto no es un ultracatólico de la caverna españolista, ni un inquisidor, ni uno que busca tres pies al gato. Se trata del monje Bernabé Dalmau, de la abadía de Montserrat, quien hizo el año pasado sus bodas de oro de profesión monástica, bien conocido como liturgista, predicador de retiros, traductor, etc.. Ahora vendrán los defensores de Forcades y, faltos de otros argumentos, dirán que este viejito chochea.

sábado, 8 de junio de 2013

Donde no es posible el empate

Siempre hemos oído decir que el portero es San Pedro, que para algo se supone que tiene las llaves. Pero, futbolísticamente hablando, el portero es el demonio. Así lo planteó un sacerdote internado en un psiquiátrico. Así lo publicó hace más de treinta años en una revista literaria. Sin duda, adolece del paso del tiempo, porque hoy no se lleva tanto la táctica, entonces generalizada, del 3-2-5. Y, a diferencia del fútbol, aquí el balón no es inerte, sino que, en última instancia, le corresponde la decisión, la determinación muy determinada, sobre en qué botas quiere estar, en qué portería quiere entrar.
En fin, aquí os lo dejo, mientras pienso que algunos locos tienen a veces una extraordinaria lucidez:

miércoles, 29 de mayo de 2013

Qué y para qué la Basílica de la Sagrada Familia


Me llegan informaciones sobre la celebración del pasado domingo en la Basílica de la Sagrada Familia. El lema: "Parroquias, comunidades y movimientos proclaman la fe".
Primer testimonio: una señora que fue esa mañana a misa a una parroquia de la zona de Horta-Guinardó. Al final de la celebración, el sacerdote dio excusas-quejas porque algunos feligreses fueron el martes por la mañana al Seminario a buscar invitaciones para la Sagrada Familia y se encontraron el cartel de "invitacions exhaurides" (invitaciones agotadas). ¿4000 entradas se agotan en media hora? Ni que vinieran los Rolling Stones. Simplemente, lo de siempre: algunos que ellos se lo guisan y se lo comen. El sacerdote dijo que se quejarían al Vicario Episcopal y, si fuera preciso, al Señor Cardenal, porque es el Cardenal quien firma las cartas convocando a todo bicho viviente a estas celebraciones, cuando luego resulta que sólo tienen acceso los recomendados. Para mí, el sacerdote en cuestión es un tipo de muy buena fe, un inocentón, porque sobre la Sagrada Familia, sobre quién gestiona aquello no obtendremos nunca ninguna transparencia. Eso está claro. Alguna pregunta se ha formulado en el Consejo Presbiteral y la respuesta ha sido el silencio. Aquello se está convirtiendo en la catedral alternativa del Sr. Cardenal, en un espacio para hacer cosas bonitas (qué maco), pero el clero lo estamos sintiendo cada vez más como algo ajeno. Miren a ver el número de sacerdotes que participan en estos actos. En la última misa por la vida tuvieron que llamar apresuradamente la tarde antes a algunos diáconos permanentes porque, de lo contrario, tendrían que haber administrado la comunión los laicos. Esto se llama desafección, es una pena, pero es así.
Segundo testimonio: una feligresa de mi parroquia que accedió porque la invitación se la dio una hermana religiosa. Me dice: "hicieron una cosa rara, con unos bailes y una antorcha". ¿Los juegos olímpicos? A juzgar por la fotografía de la web arzobispal, algo parecido, pero en plan esbart dansaire. Esperemos que no comience a circular la fotografía como muestra de cosas raras que, según algunos, no deben hacerse cuando se celebra la misa. Todo tiene un simbolismo, pero mi feligresa, al parecer, no se enteró. Qué maco.
Conclusiones:
 a) La Sagrada Familia es un feudo de no se sabe quién.
 b) La Sagrada Familia es un espacio para coros y danzas.
 c) Cuando nos envíe el Señor Cardenal la carta de invitación a estos actos con su Cartel correspondiente, lo más honesto que podemos hacer es mandar ambas cosas a la papelera.

lunes, 20 de mayo de 2013

Sacralidad del saber

El Archivo de la Corona de Aragón dispone hoy de una sala de consulta cómoda, funcional, bien implementada, en su ubicación de la calle Almogàvers de Barcelona. Sin embargo, algunos conservamos todavía la nostalgia del antiguo emplazamiento en el Palau del Lloctinent. Porque hay ambientes que, pese a ser poco prácticos, te sitúan en un marco teórico, en una ambientación en la que la dedicación al saber y al conocimiento, especialmente en el campo de las ciencias humanas, de las diltheyanas ciencias del espíritu, se ve acentuada, acompañada, dotada de una especie de sacralidad sustancial que la modernidad con sus automatismos no alcanza a darnos. Todo esto lo pensaba yo mientras contemplaba estas relajantes imágenes de la biblioteca salmantina: