miércoles, 17 de octubre de 2012

El “independentista” Taltavull y los centinelas de Occidente

Taltavull, que suma muchos/as fans en las parroquias barcelonesas por las que pasa, no me cae ni bien ni mal. Es una persona de trato correcto, dialogante, ortodoxo. Un obispo más, como tantos hay en la Iglesia católica, gente que cumple su función lo mejor que puede y sabe en un mundo difícil de evangelizar. No siempre he estado de acuerdo con él y, cuando lo he creído oportuno, he expresado desde este minúsculo rincón mi desacuerdo. Por ejemplo, cuando hace unos meses hizo pública su nota “Por una comunicación objetiva y veraz”. Sin embargo, el ataque que está sufriendo desde determinadas tribunas en relación a lo que dijo (o a lo que interpretan, tergiversándolo, que dijo) en una entrevista de Catalunya Radio me parece tan injusto que me creo en el deber de dedicarle unas líneas desde mi celda.
Una traducción de la entrevista al castellano la ha realizado Pablo J. Ginés en Religión en libertad con una honradez y un tino que ya quisiéramos que abundara más entre los comunicadores católicos.
Si de algo peca Taltavull en la entrevista, es de bondad y de inocencia. Enfrentarse a una profesional como Silvia Cóppulo no es moco de pavo y habría requerido de una capacidad de zafarse que su Excelencia no posee. Hoy en día una entrevista en un medio de comunicación en directo acaba siendo o un masaje reconfortante (cuando el entrevistador se dedica a hacer la pelota) o un auténtico pugilato (para el que hay que estar mínimamente entrenado). Su Excelencia tal vez debería mejorar la ascesis, la colaboración con la gracia, y no fiarlo todo a la asistencia del Espíritu...
Entre los centinelas de Occidente que han salido a la palestra, esos que desde su altísima torre de vigía reparten pasteles o pedradas, se cuenta un sacerdote de Jaén, un cráneo privilegiado, un prodigio de erudición, alguien a quien, si no fuera por su esforzada modestia, se disputarían las mejores universidades del mundo. El hombre es profesor de religión y moral católica en un instituto, cargo para el que te designan a dedo (normalmente el dedo del Delegado diocesano de Enseñanza), de lo que resulta que los colegas de otras materias, que se han tenido que currar sus buenas oposiciones, te miren (acaso con no poca razón) por encima del hombro. Pues bien, este señor va y nos dice en su blog que Taltavull (dejo aparte a Novell, para no alargar y no mezclar churras con merinas) es un obispo “víctima de la Logse”. En la primera redacción del post decía más cosas, pero quizá hasta él mismo se ha dado cuenta de que despotricar estaba muy feo, así que ha revisado el texto (lástima no haber hecho una captura, porque los calificativos eran antológicos).
De todas maneras, para don Tomás, el Obispo Taltavull, pobre criatura, es una víctima de la Logse socialista. Yo quiero creer a don Tomás, pero se me hace difícil si tenemos en cuenta que don Sebastián terminó su educación (si incluimos la enseñanza superior) hacia 1970.
Uno sigue leyendo y se entera de que don Tomás ha ejercido también de psicoanalista, pues atribuye a don Sebastián sueños imperiales (¡collons!), infantiles (esto corrobora lo que yo decía de la inocencia) y perniciosos (si no saben ustedes lo que son los “sueños perniciosos”, es que, víctimas también ustedes de la logse, no han leído a Clemente de Alejandría). Después don Tomás saca a colación unas palabras de Benedicto XVI que cualquiera, desde un maestro de pueblo a un premio Nobel de literatura interpretaría, pobret, como relativas a la unidad cultural europea; pero en realidad, don Tomás, como no es víctima de la logse, es capaz de ir a su oculto meollo y sabe colegir de ellas, al parecer, la pontificabilidad de la unidad de España.
No sigo, porque lo más triste es que, si ustedes leen atentamente lo que dijo el bonachón de don Sebastián en la entrevista, no advertirán en sus palabras ninguna proclama independentista. Advertirán en la entrevista, como bien escribe Pablo, el afán de instrumentalizar a la Iglesia por parte de una curtida periodista cathoprogre y la distancia desdeñosa que emana de Ridao, ese tipo que se atreve a hablar de la Iglesia y los impuestos (hoy la Iglesia tiene en materia de impuestos el mismo exacto tratamiento que pueda tener ERC, podría haberle dicho Taltavull si hubiera tenido un poco de malicia, como podía haberle recordado que fue a ERC y no a la “privilegiada” Iglesia a quien la Caixa condonó unos milloncejos de deuda).
En fin, que nada, que lo que propone don Tomás es que don Sebastián tiene que volver a reeducarse (!). Así estamos, el ministro Wert queriendo españolizar a los niños y el cura De la Torre queriendo reeducar a nuestros obispos. Que quieren que les diga, al menos Jiménez Losantos cuando a contrario sensu contribuía al independentismo desde sus micrófonos de la COPE (pastores de la unidad) era igualmente cerril, pero tenía más maestría. Claro que como Jiménez Losantos y Taltavull deben ser más o menos de la misma quinta, pues nada, eso, todos víctimas de la logse. Hala, hala, a reeducarse tocan.


7 comentarios:

Jordi Morrós Ribera dijo...

Me confieso de haber cometido el pecado (quizás venial?)de haber leído en alguna ocasión y hace tiempo el blog de este sacerdote jienense.

Como dirían mis hjos, la experiencia fue tan "heavy" que no la he vuelto a repetir, y por lo que parece he actuado de forma prudente según la aportación de "Outsider friar".

Y ahora dejadme ser un poco malo, y sólo un poquito proindependentista (en el fondo no lo quiero ser mucho, pero cada vez cuesta más serlo sólo un poquito...).

Ahí va mi maldad.

La próxima vez que un líder político tan preclaro como Pere Navarro del PSC vuelva a hablar de la alternativa federalista para el encaje de Cataluña y España, le recomendaría vivamente que lea por ejemplo el blog de este sacerdote, que no olvidemos que por ser sacerdote es una persona con una buena formación humana y cristiana, y se supone que mínimamente ecuánime.

Pues eso, con una cultura política como ésta, vayan ustedes a buscar federalistas por España, y a ver cómo les va.

Joan dijo...

Yo tambien voy a tener que ser reeducado, pues no me parece que el Papa diga lo que el cura Tomàs interpreta.

Anónimo dijo...

Si usted es sacerdote tendria que saber que la unidad de España es un bien moral y que admitir la posibilidad de su desmembramiento es contribuir al mal pues los españoles de verdad daremos nuestra Sangre y nuestra vida para evitar la separación. Usted y ese obispillo al que defiende deberian aprender eso antes de hacerle el juego al separatismo cateto e indecente.

Anónimo dijo...

La postura dels bisbes catalans ha estat certament tebiona. No escolten el clam del poble!

Decepcionada dijo...

Pues a mi me parece que estuvo acertadisimo el señor obispo, por supuesto cada uno puede sacar sus propias conclusiones, que por lo general barrerán para la casa de uno, yo, desde mi modesto entender, pienso que no se posicionó claramente en nada,supo "torear" muy bien a los ladinos periodistas que le tocaron en suerte.Diplomatico e inteligente,así lo definiria yo. En cuanto a mns.Novell, pues bueno, ha sucumbido ante sus criticos curas,supongo que es tan importante como imposible tener contento a todo el mundo,quizás debiera "taltavullizarse" un poco.

Outsider friar dijo...

Por lo que yo sé, Pere Navarro fue un excelente alcalde, Jordi; le votaban hasta gente muy antisocialista. Pero lo del federalismo suena Primera República.

Joan, la reeducación no tiene cabida en nuestra Constitución, lo cual es un alivio en este caso. En otros casos no estoy tan seguro.

Anónimo primero, el stress es muy malo y el martirio por nerviosismo no hace santos.

Anónimo segundo, no sé el que vós enteneu per poble ni estic tan segur de que tot el camp sigui un clam.

Decepcionada, taltavullizarse es un verbo ideal para formar trabalenguas. En cuanto a la entrevista, salió indemne, pero tampoco pediría yo que diese la vuelta al ruedo.

Jordi Morrós Ribera dijo...

Ser un buen alcalde o presidente de Diputación no es garantía suficiente para luego ser un buen presidente de la Generalitat.

Y si no lo crees piensa como les fue a Pasqual Maragall y a José Montilla, y los dos se supone que tenían detrás al PSC-PSOE (estos segundos de la calle de Ferraz de Madrid seguro que mucho menos que los primeros de la calle Nicaragua de Barcelona) y casi mejor que no los hubieran tenido detrás después de acabar como acabaron, y del legado que se supone que han dejado para las generaciones futuras que nos ha llevado a la situación actual en Cataluña de auténtico Dragon Khan colectivo.