jueves, 23 de junio de 2011

Indignaciones (II): De esfuerzos y bongos


Mala cosa cuando la indignación es una eximente del esfuerzo. Pongo un par de ejemplos no generalizables, no sé si frecuentes o no:

R. lleva once meses en el paro (en la empresa llevaba 12 años). Es administrativa, tiene 43 años, formación en FP admtva, un nivel pasable de inglés, sin cargas familiares (salvo hacerle la compra a su madre y llevarla a pasear un ratito cada día). Ha echado currículums en todas partes, ha hecho cursillos subvencionados variopintos, etcétera. Una tarde a la semana colabora todavía con la Cáritas parroquial clasificando ropa y, si hace falta, descargando alimentos cuando los traen del Banco de ídem. Me llama la semana pasada, el lunes por la mañana. Ha tenido una entrevista para un trabajo y le han preguntado sobre su nivel de Acces; les ha dicho que no tiene ni idea, pero que para el miércoles habrá aprendido (!). Yo utilizo Acces para algo tan simple como las 200 etiquetas de un boletín bimensual, le digo que no sé mucho, pero que venga. Viene a verme, abre su viejo ordenador portátil y cuando veo la pantalla de Acces 2007 me quedo con la boca abierta (yo utilizo el 2003) y no sé por dónde empezar porque la mitad de las ventanas no las entiendo. Más mal que bien le enseño a diseñar los diversos campos de una tabla, le digo que los formularios son fichas y que los informes son los listados, y que veo muy difícil que para el miércoles (día en que tiene la prueba final) consiga dominar el programa. Soy muy positiva, recuerda. Caramba. Ya en su casa el lunes por la tarde se baja un manual intermedio de Acces 2007 por internet. Hinca codos, le da jornada intensivísima al portátil y el miércoles, después de dos noches de no dormir mucho, va a la entrevista. Ayer firmó el contrato, son seis meses, horario de trabajo de 8 a 15, va a seguir ayudando en Cáritas.

J.M. tiene 26 años. Estudió Filología Catalana. Hace unas semanas se quedó en el paro. Trabajaba en una tienda de informática que se fue al garete. Al día siguiente de quedarse sin empleo fue a comprarse una tiendecita de campaña y la plantó, indignado él, en la Plaza de Cataluña; allí ha estado manifestando su indignación, poniendo cartelitos con frases ingeniosas y a ratos tocando el bongo (actividad, como todo el mundo sabe, harto reinvindicativa).

Entre el esfuerzo y el bongo, la verdad, yo prefiero lo primero, aunque resulte más difícil. Y bien mirado, lo cortés no quita lo valiente, miren si no a mi primita M.T.; estudia Ciencias de la Educación, se paga la carrera haciendo de canguro y todavía, si puede, batukea, como aquí:


7 comentarios:

Criteri dijo...

Tenemos un acuerdo profundo en el fondo però me separa un abismo del anàlisis pràctico y real, del estilo de éste que has escrito.

Imaginemos que esos indignados despreocupados se pusieran todos a ser buenitos i responsables. Buuuf.
Que no, que no hay sitio para todos en el mercado. Como dice Niño y es obvio: SOBRA PERSONAL. Dinero sobra pero se lo queda el personal objeto de la indignación, que ahora se fingen a su vez indignados.

Tan crudo lo digo como cruda es la verdad.

I hasta que no vea otras -no las he visto- las únicas soluciones que veo són las que he propuesto en mi blog.
(Comentades algunas por Outsider en post más abajo)

Jordi Morrós dijo...

A mi me han gustado los ejemplos de personas concretas y reales como la vida misma.

Yo también aporto el de un hijo mío veinteañero que estudia Filología Catalana y que gana parte de su sustento como puede (monitor de comedor escolar en este caso concreto), y que en los tiempos libres se dedica al teatro, a cantar en una coral y aún le queda tiempo para hacer de monitor de esplai sin ningún tipo de remuneración (y en este último caso a veces con unas horarios implacables de reuniones que parecen casi los de una multinacional)

Curiosamente de mis cuatro hijos no me ha salido ninguno afín con los indignados, y conste que en casa no nos hemos dedicado a hacer campaña ni a favor ni en contra. Ni mi mujer que más bien no le ha inspirado demasiada simpatía el movimiento, ni yo que quizás de entrada le he otorgado al movimiento el beneficio de la duda ante la dura realidad económica que tenemos, y lo que quizás es peor aún la que se nos avecina y todavía no ha llegado del todo.

Sombrero de copa dijo...

Estoy de acuerdo completamente contigo, Outsider. No comprendo, sin embargo, a Criteri. De un tiempo a esta parte, ha como enloquecido y toda su cordura de hombre mesurado y cabal se la ha vendido en aras de unas ideas banales, casi infantiles que dicen bien poco de su sentido común. Lo siento por él porque en casa le apreciábamos, ahora desbarra. Outsider, eso que escribes es el camino y la única posibilidad de salvación personal: tener ganas de trabajar y amor propio y, después, si cabe, tocar el bongo o lo que sea. Ah, y mención laudatoria especial para el Sr. Morrós.

Criteri dijo...

Al Sr. Sombrero de copa, -lo sé bien:) porqué lo ha dicho-le pone muy nervioso mi heterodoxia en el modelo social que propongo y sobretodo cuando me pongo verde -me pone verde.
Lástima que no me pueda enterar donde desbarro.

Trabajar, trabajaaar. Donde? en una cadena fabricando gilipolladas? Sí, no soy ingenuo pero tampoco quiero ser hipócrita: sé perfectamente que hay -cantidades- quien no sirve para otra cosa. Ciertamente no és el caso de Mr. Hat...con ese sombrero... no le veo yo muy en la labor de "productor":)

dice "cal tener ganas de trabajar y amor propio " más de lo segundo, diría yo de él.

Mrswells dijo...

A tus dos ejemplos de esforzadas y al que habla otro comentarista ya les ha bendecido Dios con la capacidad de esfuerzo y de esperanza..para esforzarse es necesario creer que es posible un outcome para nuestro esfuerzo,
habla la Psicologia:
hay una formula matematica que expresa la idoneidad de la probabilidad de exito para que produzca motivacion, me parece que se ajusta a la probabilidad de la administrativa, es decir, baja dificil pero posible, por lo que es un desafio incentivante en si el intentarlo. Creo que varios indignados habran tirado la toalla y dedicadose al bongo despues de experiencia de luchar por cosas demasiado posibles , tenerlo todo hecho o un imposible..Cuando mas se va uno hacia los ideales y menos al terreno personal hay mas riesgo de esto Criteri

Anónimo dijo...

Sesuda respuesta Milady. Dejémoslo en que hay que intentar actuar tanto en la cuetión personal con el idealismo.

Criteri dijo...

Soy Criteri, error.