sábado, 3 de abril de 2010

Casualidades


Hay que ser muy escéptico, muy arrogante y muy sabihondo para no creer que la inmensa mayoría de las cosas que suceden suceden por pura casualidad.
Hay que ser, por ejemplo, como Manuel Castells quien hoy en La Vanguardia no acaba de creerse que la coincidencia entre los intentos de poner en merecida vereda a la cúpula de los Legionarios de Cristo y los intentos de pringar al mismísimo Papa en la responsabilidad por los asuntos de la pederastia eclesiástica sea una pura casualidad. Yo no sé si la larga mano de LC y Regnum Christi llegan hasta el New York Times, aunque influencia, capacidad de gestión y recursos materiales no les faltan. Castells, como no cree en las casualidades, viene a decir algo así como que el enemigo está en casa y que la iniquidad siempre trata de coaccionar a la justicia. Es verdad que con El Grande algunos podían hacer lo que querían, pero al viejito alemán le ha dado por coger el toro por los cuernos, que no le pase ná. Son casualidades, don Manuel, no sea usted conspiracionista.
También es casualidad, y de la buena, que sólo un par de semanas después de que el nuevo Obispo de Córdoba recordara que las Catedrales son templos católicos y no multiusos, fueran lo que fueran hace casi 800 años y pidan lo que pidan las Juntas Islámicas, a unos "turistas" musulmanes les asalte un inesperado fervor (¿por el ambiente espiritual de las numerosas capillas con imágenes?) y se pongan a hacer sus rezos en la Catedral, antaño mezquita, cordobesa. Y luego van los guardias de seguridad, qué malos son y qué ofensivos y qué provocadores, y les dicen que de eso nada, y ya está liada, qué iban a hacer si no las devotas criaturitas. Y las noticias dicen que uno de ellos llevaba una navaja (pura casualidad, sería para cortar mojama) y dicen que uno de ellos dice que uno de los seguratas le habló en inglés inteligible, que ya es casualidad de casualidades. Lo malo es que va y les toca un juez (probablemente un ultracatólico) de esos escépticos y arrogantes que no cree en casualidades, sino en causalidades, y va, examina el asunto y cree que aquello estaba organizado y, malo él, les imputa a ocho de ellos delitos de diversa tipificación. Y díganme si no es casualidad que El País, al contar la noticia, reitere que "La mezquita de Córdoba fue convertida en catedral en el año 1236 y la Iglesia católica sólo permite rezar allí a su dios", explicación a todas luces necesaria, más teniendo en cuenta que, casualmente y no por otra cosa, todo el mundo sabe que puede exponerse libremente el Santísimo en los templos musulmanes del Magreb. Por si acaso no fuera así, guárdense los lectores de este post, si les da por viajar al norte de África, de dejarse llevar por el ambiente espiritual y ponerse a rezar la coronilla de la misericordia donde no deben, igual da la casualidad que alguien les llama la atención y de poco les iba a servir alegar, por ejemplo, que Constantine fue cristiana antes de que lo fuera la mismísima Salamanca.
Tanta casualidad a mí me tiene, lo reconozco, un poco desorientado, más desde que oigo afirmar a diestra y a siniestra, si no con estas mismas palabras, con palabras parecidas, que si existe algo y no más bien nada, es por pura casualidad.

5 comentarios:

Joan dijo...

¡Fino ejercicio de ironia!

Jordi Morrós dijo...

Sólo comentaré el artículo de Manuel Castells ya que lo leí el mismo día que se publicó en "la Vanguardia".

Al artículo le podríamos aplicar aquello de "si non é vero e ben trobato". Castells sólo plantea una hipótesis y como tal no tiene porque ser completamente cierta, pero en mi caso por ejemplo la sospecha fue en dirección contraria. Me refiero que al tener noticia de la lectura del comunicado de los actuales gobernantes de la Legión y del "Regnum Christi" pensé: "caramba, esto es aprovechar magníficamente la ocasión para airear de forma oficial los propios trapos sucios".

Y por otra parte me he alegrado mucho de que un sociólogo que supongo que debe tirar más bien a progresista sea capaz de escribir sobre la Iglesia Católica sin caer en los consabidos clichés de la tribu progresista.

Y finalmente felicitar a "Outsider" y a los demás visitantes la Pascua de este año 2010.

Hollhoper dijo...

Un cosa es que esté clara la ofensiva anticristiana de algunos poderes, otra cosa es que la jerarquía católica haya "metido la pata" hasta el fondo durante años, y esto último es algo que no acepta ni comprende nadie con un sentido mínimo de la decencia.

Pero bueno, en estos casos, cuando te atacan, lo mejor es echar balones fuera, desviar la atención, porque siempre funciona áquello de "nos persiguen y nos atacan".

Al final, la gente honrada se queda mirando a un lado y a otro, pensando qué es peor de toda la situación, quien puede merecer un mínimo voto de confianza...

CRIS dijo...

Debe ser casual que alguien crea en las casualidades, porque, tal y cómo está el patio, la "casualidad" tomó la decisión de desaparecer del mapa hace tiempo y que, yo sepa, no ha vuelto a dar señales.

Yo es que casualmente soy de un suspicaz...

Eso sí, coincido con Hollhoper en que una cosa no quita la otra. Lo que hay es lo que hay, sin paños calientes.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Es verdad, hay una conspiración contra la secta católica... se llama Justicia. A ver si a Joseph Ratzinguer alias Venenito 16 le trincan ya en Londre sy le meten en chirona