miércoles, 4 de noviembre de 2009

Consejos para homicidas que quieran minimizar riesgos

Dado que, de momento, parece que mi Manual de homicidas tardará en ser publicado, quiero ofrecerles una síntesis del mismo. Creo sinceramente que puede resultar de utilidad para aquellos de ustedes que se levantan a veces con unas ganas tremendas de matar a alguien. Por si esas ganas no se les quitan, tengan en cuenta, a fin de minimizar los riesgos de su acción y especialmente las consecuencias adversas si le pillan, los siguientes consejos:

1º Asegúrese de que la víctima pertenece a la especie humana. Matar animales dice muy poco en favor de quien lo hace. No importa si el gatito del vecino se caga en sus parterres o le llena de pelos la tumbona. Métase esto en la cabeza: los animales, incluidos los piojos y las garrapatas, son sagrados. Si tiene la mala suerte de que un perro le muerde en la pantorrilla izquierda, preséntele la derecha, no se le ocurra tocarlo y, por favor, no tenga usted la crueldad de levantarle la voz, pues podría crearle un trauma psicológico al animalito. Hay una directiva europea que, en aras de preservar el equilibrio ecológico, prohíbe matar a las ratas de alcantarilla (y si no la hay, la habrá pronto), así que descarte definitivamente este tipo de víctimas.

2º Tenga cuidado con los seres humanos no nacidos, porque no se sabe si son humanos o no lo son. ¿No lo entiende? Depende de la conformidad de la madre. Si no tiene usted el permiso de la madre, son alguien y cuidadín con hacerles nada; si tiene usted el permiso de la madre, son algo (pero no animales) que puede ser eliminado. ¿No lo entiende? No importa, no lo entiende nadie, pero en democracia las cosas no tienen por qué ser entendidas, basta con que se voten en el Parlamento y se diriman en la televisión. No se preocupe por la fecha de entrada en vigor de las leyes: en este país hay tanta gente en la cárcel por interrumpir un embarazo como por interrumpir una conversación.

3º Elija a un extraño como víctima y mátelo inmotivadamente. Matar al cónyuge puede salir especialmente caro, más si consideramos lo que lleva gastado la Administración en inútiles campañas de concienciación. Se expone usted a salir en los periódicos y está demostrado que en muchos de estos casos a la acción homicida le siguen irresistibles tendencias suicidas. Lo dicho: a un extraño y porque sí, no se arrepentirá y tendrá todavía la agradable posibilidad de que sus suegros sigan dirigiéndole la palabra.

4º Emplee instrumentos asesinos tradicionales: la escopeta, la navaja trapera, etc. La quijada de asno también queda muy propia, pero en el Lidl no la tienen en oferta. Le desaconsejo los explosivos y los lanzallamas. Ensucian mucho y hay que tener cuidado para no hacerse dañito. Y mate siempre como por arrebato, nada de plan detallado. Mate de frente y, por lo que más quiera y aunque tenga muchas ganas, espere que amanezca.

Mate sólo seres humanos adultos y de mediana edad. Los menores, incluso los que tienen pelos largos en las piernas y le pueden tumbar a usted de un soplido, están superprotegidos. Entiendo que para un profesional de la enseñanza en los tiempos que corren sean el principal objetivo, le entiendo, créame, pero es mejor que aguante hasta salir de clase y en sus horas libres se cargue a un adulto (huelga decir que cargarse a ciertos progenitores de esos y esas entrañables menores sería un acto de justicia). Tampoco suele salir a cuenta matar ancianitos, a no ser que el homicidio se perpetre con una bicicleta; no es ningún secreto que la bicicleta suele proporcionar inmunidad; tiene la desventaja de que no es un arma efectiva al cien por cien. Pese a que combina el triple efecto de percusión, sustito y caída posterior, hay ancianos (sobre todo ancianitas) que sobreviven y encima son capaces de negarse a pagar la reparación del vehículo.

6º Es muy importante conocer eso que llaman la “orientación” sexual de la víctima. Descarte, por completo, a sodomitas y tortilleras. Por mucho que diga que usted no sabía y que mató sólo por ganas de matar, en estos casos el poder de la maquinaria estatal caerá sobre usted, con toda su fuerza ejecutiva, legislativa, judicial y mediática, especialmente si descubren que usted es, qué escándalo, heterosexual sin reparos. O le meterán en la cárcel por lo que le queda de vida o saldrá de ella con una edad ya venerable y obligado a llevar una estigmatizante pulsera de homófobo.

7º Antes de acabar con la vida de alguien, procure cerciorarse de su nacionalidad. Los extranjeros salen penalmente mucho más caros. Mate sólo víctimas españoles y españolas de toda la vida de Dios. Contrate antes un detective y un genealogista que aseguren la correspondiente limpieza de sangre. Si hay antecedentes africanos, amerindios o vikingos, la xenofobia se presumirá. Si la víctima elegida prima facie presenta un color de piel digamos aceitunado, mejor que lo descarte. Desconfíe de las pelirrojas y de los camareros de ojos pequeños.

8º Se lo repito otra vez: la ley no entiende que usted mate porque tiene ganas de matar. La elección de la víctima es fundamental. El instructor siempre trata de encontrar un motivo, el fiscal (y ya no digamos la fiscal) siempre buscará un tipo agravado. Por eso hay que poner los cinco sentidos al elegir a la víctima. Incluso el olfato. Mate a gente que huela bien, gente que tenga un trabajo de 8 a 15, gente que pague sus impuestos y sus primas de seguro, gente que lleve el coche a pasar la ITV, gente de esa que se pone el chandal los domingos, etc. Si se le ocurre matar a un greñas de los que llevan tres meses sin ducharse, a una tarotista góticamente vestida o a un boy con dragones tatuados en el cuello, creerán a pie juntillas que es usted un intolerante y eso no es bueno.

9º Mate usted sólo a católicos. Matar a alguien que profese otra religión o que no profese ninguna parecería bastante sospechoso. Usted no le estaría sólo quitando la vida a alguien, sino que encima iría contra la libertad de conciencia en un Estado plural y laico cual es el nuestro. No le servirá de nada haber asistido a una conferencia sobre derviches en la Casa Elizalde o haber cursado con aprovechamiento un curso budista de liberación del deseo y de la codicia (sí, sí, ese por el que pagó usted 400 euros la hora), no le servirá.

10º Puestos a escoger, escoja a un cura como víctima. Ideal. Tendrá atenuantes con toda seguridad. Es una simple implicación lógica: todos los curas son pedófilos, los pedófilos no tienen derecho a la vida, luego los curas...¿No lo sabía usted? Entonces es usted, perdone que se lo diga así de crudo y de claro, un tonto sin cultura, un analfabeto cultural. Venga, que eso tiene remedio: vea la Sexta, lea Público, descárguese Los hombres de Paco, luche contra la ignorancia...¿Como puede pretender ser homicida si no sabe la verdad de las cosas?

Una última recomendación: si no quiere ser un mal nacido, cuando siga el décimo consejo no se le ocurra elegir como víctima a alguien que lleve gafas de sol de espejo y gorra con la visera palante, le aseguro que tal como yo lo veo eso no estaría bonito.

De nada, de nada, hoy por ti mañana por mí.

16 comentarios:

si, bwana dijo...

He leído su extracto del Manual de homicidas con mucho interés. Estoy seguro de que la publicación del Manual tendrá un gran éxito. De momento no tengo pensado cargarme a nadie (aunque ganas no me falten), pero me gustaría saber si estoy en alguno de los grupos exentos de peligro o, por el contrario, voy a tener que comprar un retrovisor portátil.

Anónimo dijo...

Yo he pensado que todo era en plan cachondeo. Pero los cursos esos de budismo que dices a 400 machacantes por hora los he visto anunciados de verdad no es broma y con plazas limitadas mandagüevos!

alfonso sanz dijo...

Diré a los míos que se cambien de casa; según tu teoría soy hombre muerto. Voy a ver si me compro una gorra y unas gafas de sol, a lo mejor salvo el pellejo.

Criteri dijo...

Maestral! Falta amor pero tambien humor ;) Me recuerda el genial decàlogo del progre de Pafiam. Podrias hacer tu decàlogo sucinto, y ponerlo en la portada.

(Ah, per molts anys! ara que has fet els catorze)

Criteri dijo...

Por cierto, aunque no homicidarnos, creo que todos tus lectores tenemos grandes posibilidades de recibir algún capón.

GAZTELU dijo...

No dude en publicar su manual de homicidas,sera un gran exito...le propongo ser su agente literario.
Genial,como siempre
GRACIAS

decepcionada dijo...

Genial friar,creo que reiré todo el dia,he recomendado este post a todos mis hijos,y la moraleja,para quien la quiera entender,real como la vida misma.Mis felicitaciones.

Jordi Morrós dijo...

Me encanta que ser religioso y sacerdote no esté reñido con un sano sentido del humor.

Ah, y por alusiones indirectas, las sesiones intensivas de zen a las que asisto unas tres veces al año("sesshin", en la jerga apropiada) me salen muchísimo más baratas de los 400 euros hora, y semejantes tarifas sólo las he oído, que no sufrido, para asistir a cursos de tantrismo, o variantes de lo que podríamos denominar "por el sexo hacia Dios".

Hasta la próxima.

Joan dijo...

Si no se encuentra quijada de asno, ¿puede usarse el hueso de un jamón? Ah y veo que el veneno no lo mencionas, ¿es o no conveniente?

Guerrera de la LUZ dijo...

Jajajajjajaa sólo como por arrebato... aiss cómo eres Outsider...

Máster en Nubes dijo...

Pero ¡qué bueno, friar!. Me he reído un rato... para copiar y mandar, con su permiso, claro.

Outsider friar dijo...

Señor Bwana, habiendo tanta gente inofensiva por el mundo, sólo un tonto escogería como objetivo a un cazador de leones. Pero por si acaso no se confíe, porque tontos en este mundo todavía quedan muchos.
Anónimo del 4-11, no tengo ni idea de a qué se refiere usted con eso del "plan cachondeo" (?).
Alfonso, tranquilo, los pocos lectores que tiene este blog son gente de bien y, en el peor de los casos, te bastaría con hacer un contramanual con un supermicrovideo.
Criteri, això dels catorze procuraré solucionar-ho aviat ;).
Gaztelu, percibo que su amabilidad no va pareja con su olfato para el negocio editorial; si quiere ganar una pasta, procure hacerse agente literario de Máster en nubes...
Me ha hecho usted sonreír, decepcionada, con eso de recomendar el post a TODOS sus hijos, parece que tenga usted cientos (claro que a veces hay hijos que valen por diez, dicen).
Jordi, ¿"por el sexo hacia Dios"? Rayos y truenos, ¿en qué facultad se estudia eso? ¿Hay clases prácticas o sólo dan teoría? ¿Cómo nadie me avisó antes para hacer un más atinado discernimiento vocacional? ¿Qué posibilidades crees que tengo para con mi sueldo de coadjutor poder ahorrar lo suficiente para pagarme un intensivo de esos antes de cumplir los 70?
Por supuesto que si Joan, pero un hueso de jamón "ben rostat", hueso-hueso, sin nada que amortigue el golpe. El veneno propiamente dicho yo lo desaconsejo; pero suele ser muy eficaz (y no incrimina) nutrir a la víctima con productos macrobióticos.
Saluditos, Guerrera luciente.
Máster en nubes, copie, pero antes de mandarlo mejórelo, caramba, que usted sí que sabe.

maria jesus dijo...

Segun este post, los pringados somos especie en peligro de extinción

JUANMA SUÁREZ dijo...

Pues yo voy a hacer una lista de gente que conozco y que encaje en cada uno de los puntos...

Creo que van a salir bastantes..., aunque seguramente muchos querrán acojerse a alguno de los diez supuestos...

decepcionada(pero menos) dijo...

Outsider pues resulta que tengo 5 y dos adoptados mas sus respectivas a las que tambien considero hijos,ademas de algunos amigos que ya parecen hijos porque se pasan la vida en casa,total que si alguna vez viene ud.por aquí y ve una mujer de mediana edad acompañada de un sequito de chavales/as,considere que me ha vist a mí.Un saludo cariñoso y gracias por la cortesia de contestar a cada uno de los comentaristas...no como otrosss....

Luis y Mª Jesús dijo...

¡Quiero varios ejemplares!, es buenísimo, triste el fondo pero buenísimo.
Un saludo