viernes, 7 de septiembre de 2012

Arcadi Oliveres, Justicia i Pau & Co.



Como a un servidor en algún lugar ya le han etiquetado de ultracatólico, denominación que en ciertos medios infalibles se corresponde con quien simplemente exprese posiciones acordes con el magisterio eclesial ordinario o se le ocurra defender al Papa o mostrar filial acatamiento a la jerarquía, no va a perder nada por comentar ciertas manifestaciones que ha expresado el profesor Arcadi Oliveres con motivo de esa reunión de unas decenas de gente bienintencionada y de una docena de liberados (entiéndase en la peor acepción del vocablo) que es el Congreso de la Juan XXIII.
El profesor Oliveres hace algunas afirmaciones dudosas y otras rigurosamente ciertas. Es dudoso que la Iglesia jerárquica esté más preocupada por el aborto o por los matrimonios gay que en responder a la crisis. Es exagerado hasta la falsedad afirmar que la Iglesia jerárquica es responsable, por acción y omisión, de esta crisis (en realidad, sólo le faltó a don Arcadi la responsabilidad por pensamiento y palabra). 
Ahora bien, Oliveres dice algo muy acertado: "Habría que saber dónde pone la Iglesia sus dineros. Y en ocasiones lo hace en instituciones escandalosas desde el punto de vista financiero." Esto es demostrable. ¿Quieren un ejemplo? Yo se lo doy: Justícia i Pau, institución que el profesor Oliveres conoce bien por ser el Presidente de la Junta de Gobierno. Años atrás colaboré con un grupo local de una ciudad vallesana. Ya ven, todos tenemos un pasado, incluso los ultracatólicos. Se organizaban unas reuniones de oración por la paz, se enviaban cartas a la prensa con motivo de ciertas cuestiones sociales, etc. Un intento legítimo y bondadoso, probablemente poco efectivo, por mejorar nuestro mundo ("por concienciar", decíamos entonces). Hoy, ciertamente, soy bastante escéptico respecto a los resultados que este tipo de acciones, dejando aparte la oración que nunca se pierde y cuyos frutos inmediatos ignoramos, consiguen.
Pero vayamos al asunto. Justícia i Pau reconoce en su página web que recibe apoyo económico para su funcionamiento del Arzobispado de Barcelona. Les sugiero que consulten la memoria de Actividades de la asociación en el ejercicio 2011 y en concreto la cuenta de Explotación. Comprobarán, por ejemplo, que del total de ingresos (278.240), la mitad (139.029) procede de subvenciones públicas (en el 2007 era peor: el 64% de los ingresos).  Del total de gastos (272.720), más de la mitad se les va en personal (141.422); son cuatro personas y probablemente no todas a jornada completa, o sea que mal pagados no parece que estén. Además, teniendo en cuenta el resto de gastos de funcionamiento, quedan sólo para gastos de  sensibilización e incidencia (lo que debería ser el fin de la asociación) 92.674 € (poco más de una tercera parte).  Incluso podríamos mencionar la contribución de la entidad a los perversos mercados financieros: cuatro mil eurillos de gastos bancarios.
A un servidor le puede parecer escandaloso que con tan pésima gestión la Junta de Gobierno que preside el señor Oliveres haya renovado en el cargo al director de la asociación. O que el señor Oliveres hable tan alegremente del IBI como privilegio de la Iglesia, cuando la Ley de Mecenazgo del año 2002 extendió tal exención a todas las entidades sin ánimo de lucro, incluida Justícia i Pau.  Yo quiero suponer que el señor Oliveres no es responsable, ni por acción ni por omisión, de la crisis. Pero...¿qué legitimidad hay que darle a las palabras de quien preside una entidad que en la práctica funciona sólo gracias a mamar de las ubres de la Administración y del Arzobispado? 
Un servidor no vería con malos ojos una declaración episcopal sobre la crisis. Y uno puede entender, hasta cierto punto, que si te invitan a hablar en el Congreso de la Juan XXIII, tendrás que decir cosas que halaguen los oídos de los participantes, que para eso van, para escuchar lo que quieren oír, para proporcionarse mutuo consuelo y percibir que no navegan heroicamente (es un decir, ya me entienden) solos en mitad de la tormenta. Pero tampoco entiendo que haya que darles carnaza de forma tan descarada.

Actualización 12.09.2012: Las afirmaciones más polémicas de las declaraciones al medio que las publicó han sido desmentidas por el propio Arcadi Oliveres. Hombre, ha tardado lo suyo, casi una semana. Pero si realmente lo que se decía que había dicho el entrevistado no lo dijo, el señor entrevistador se ha lucido o, por lo menos, se ha alucinado. 

8 comentarios:

Minimus minimorum dijo...

Yo entiendo que la Iglesia jerárquica no sepa responder a la crisis, entre otras cosas porque las respuestas que unos técnicos y otros proponen no siempre coinciden, y aveces son realmente opuestas. No creo que sea tanto un problema de despreocupación (como dice Arcadi) cuanto de no saber realmente qué hacer. Lo que dices de Justícia i Pau hace pensar.

Anónimo dijo...

Para las finanzas de Justícia i Pau la solucion es muy simple: en lugar del actual Director que pongan a un cura que cobre cuatro chavos. Hara el mismo trabajo o mejor y la asociacion tendra mas recursos.

Anónimo dijo...

Blogger, el teu estil el trobo molt, però molt semblant al de Josep-Ignasi Sarayana!
Ara resultarà que finalment potser no ets tan Outsider com ens havies fet creure!

Outsider friar dijo...

Minimus, "hacer pensar" tendría que ser precisamente una de las motivaciones de Justícia i Pau.
Anónimo de las 9:30, ya hay un cura como delegado episcopal en la Junta de Gobierno; no creo que sea lo ideal que estas funciones sean desempeñadas por clérigos, aunque es verdad que siempre salimos más baratos.
Anónimo de las 9:39, la propera vegada t'esborraré el comentari; aquí no es permeten les injuries i, personalment, considero que pot resultar insultant per a un savi reconegut com és J.I.Sarayana que el comparis amb mi.

Outsider friar dijo...

He modificado levemente la entrada por razón de exactitud. Lo que dijo Arcadi Oliveres fueron declaraciones previas a Religión Digital con motivo de su participación inaugurando el Congreso. Si en su conferencia rectificó tales afirmaciones, les aseguro que me aplicaré la disciplina por el tiempo de un Miserere, pero me temo que podré ahorrarme tal penitencia.

Jordi Morrós Ribera dijo...

Yo también leí por encima esas palabras de Arcadi Oliveres sobre eso de que "la Iglesia jerárquica es responsable, por acción y omisión, de esta crisis", y esbocé una leve sonrisa cuando recordé la de veces que Arcadi Oliveres ha ido a las escuelas a explicar el rol de las multinacionales en este mundo globalizado.

El problema es cuando los progres patinan hacia la vehemencia, y aunque las multinacionales sin duda pueden ser perversas ya que tienen poder, pero es demasiado simplón presentarlas como el diablo con rabo que Arcadi nos quiere hacer creer que siempre son, ni el poder de la Santa Madre Iglesia no es el que Arcadi todavía cree ilusamente que quizás es.

Yo que trabajo como profesor en la Facultad de Economía y Empresa de la UB, me saldria fácilmente un dicho así como "los viejos progres nunca mueren" (esto es una adaptación libre de un viejo disco de Miguel Ríos), pero encima los progres de la Universidad Autónoma son tan progres a veces que aún mueren menos, y quizás alguno de ellos se prepara su sufrida y esforzada inmortalidad en entidades para ellos tan rompedoras y antistablishment como "Justícia i Pau" (dicho con todo el cariño para la entidad, pero confieso que con un poco menos de cariño hacia Arcadi).

Outsider friar dijo...

Jordi, tal vez tú tienes capacidad y formación suficiente incluso para cuestionar, llegado el caso, la sabiduría económica del señor Arcadi Oliveres. Yo no la tengo y de ninguna manera puedo ni pretendo criticar su reputación académica. No era este el objetivo del post. El objetivo del post era mostrar que tal reputación no justifica la denigración sistemática de la Iglesia jerárquica. Al contrario de tu bondadosa consideración, a mí no se me ha ocurrido pensar que el señor Oliveres es un iluso. Justícia i Pau es tan rompedora que tiene sus locales en el edificio eclesiástico de calle Rivadeneyra; si tuviera que pagar un alquiler de oficina a los precios usuales de esa zona...en fin, cualquiera puede echar cuentas...

Jordi Morrós Ribera dijo...

Yo más que capacidad lo que puedo tener son mis particulares manías dentro de la variopinta tribu académica, y que en este caso se juntan además con temas de nuestra sufrida Iglesia católica.

Por cierto, acabo de leer que en el portal "Religión Digital" han colgado una rectificación de lo publicado, e implícitamente le pasan el muerto al periodista, vamos nada original y todo un clásico en estos casos.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2012/09/12/sobre-las-declaraciones-de-arcadi-oliveres-a-religion-digital.shtml

A mí la verdad estos temas cada vez me provocan menos el desgaste neuronal, y reconozco que si los comento es porque han aparecido en el blog. Cada vez procuro tener más claro que el frente de la auténtica y desafiante dimensión religiosa anda un poco lejos de ciertas obsesiones monotemáticas tanto en el lado llamésmole oficialista como en el lado de los que podríamos denominar como de "los viejos progres que nunca mueren (o al menos eso aparentan creer)".