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sábado, 24 de octubre de 2009

Como al memorable Cardoso

Como excepción, hoy he corrido cuarenta minutitos por el campo. Ya decía William Jammes, en su Compendio de Psicología, respecto a los vicios y a las virtudes, que la repetición de un acto lo facilita hasta casi automatizarlo, porque en ese todo que es el ser humano quedan grabadas las impresiones repetidas, es decir que, a fuerza de repetición, independientemente de nuestra voluntad de recordar o de perdonar, nuestras moléculas materiales o espirituales memorizan implacablemente. Es el hábito, la costumbre. A mi organismo debe sucederle algo parecido, porque, acostumbrado al entorno espeso al que nos habituamos los corredores urbanos, hoy reaccionó de pena en la naturaleza sin tregua del campo. Punzada lateral, cansancio, nerviosismo, todo ello debido, según creo, al aire demasiado transparente y puro (con lo alimenticio que es el de ciudad), al silencio demasiado ininterrumpido (qué añoranza de ese caleidoscopio decibélico de motores, gritos, martillos percutores)... Total que me ha pasado como al Cardoso de El malvado Carabel, admirablemente interpretado en el cine por Joaquín Roa...






(Por cierto ¿a qué se parece este proceder de animar a los currantes a esforzarse mientras los que están al mando van y vienen con coche? Rayos y truenos, ¿a qué me recuerda esto? Ay, demasiado olvidado don Wenceslao...)

domingo, 18 de octubre de 2009

Bailongos y espiritualidad

En la posguerra abundaban los libros moralistas que prevenían contra los nocivos efectos morales del baile. "¿Es pecado bailar?" no era una pregunta estúpida por aquel entonces. Hoy creo que estas preguntas subsisten en el ámbito de algunas iglesias evangélicas. La Escritura da poca respuesta, si no es la única que puede darse válidamente, es decir la de un situacionismo legítimo en este caso: "depende del baile, del cómo, del dónde, etc". Tampoco faltan exegetas que dicen que María danzaba al cantar el Magníficat, como tampoco faltan los que dicen que, no es que no danzara, sino que en realidad nunca cantó ni recitó el Magníficat, siempre suponiendo que María existiera (con los exegetas hay que andar siempre con cuidado). Como estoy de buen humor, hoy me ha dado por preguntarme si es "adecuado" bailar en la vida religiosa. En otros tiempos un maestro de novicios, por ejemplo, habría caído de culo ante tal disipación , ante una palmaria falta de compostura, ante tal cesión al mundo, al demonio y a la carne. Hoy día no faltará el maestro de novicios que informe desfavorablemente respecto a un pupilo amuermado y retraído incapaz de mover el esqueleto. En fin, Dios nos pille confesados que, en los tiempos que corren y si la cosa no cambia, confusos nos va a pillar de todas todas...





Estos eran de ficción:







Pero estos/as son de verdad:




















Se puede recordar que:
Dixitque David ad Michol: “ Ante Dominum salto. Benedictus Dominus, qui elegit me potius quam patrem tuum et quam omnem domum eius, ut constitueret me ducem super populum Domini, super Israel! Ludam in conspectu Domini et vilior fiam plus quam factus sum et ero deiectus in oculis meis, sed apud ancillas, de quibus locuta es, gloriosior apparebo ”. (2 Sam 6, 21-22)

pero también que:

Die autem natalis Herodis saltavit filia Herodiadis in medio et placuit Herodi, unde cum iuramento pollicitus est ei dare, quodcumque postulasset. (Mt 14,6-7)

en realidad,

...tempus flendi et tempus ridendi,tempus plangendi et tempus saltandi (Eccle 3,4)


(Vale, Cohélet, apúntate otra, tío)

jueves, 15 de octubre de 2009

Catalunyareligio.cat: una de cal y otra de arena

Acabo de darme un paseíto por el relativamente reciente portal católico Catalunyareligio.cat. En principio, me parece un poco desigual, lo cual no es malo cuando tiene que ver con la pluralidad, pero no es tan bueno cuando tiene que ver con la calidad. Para muestra dos botones.
De una parte, la defensa infumable que Llisterri hace de Forcades. Los amigos están para ayudarse, pero aquí Llisterri, que otras veces se ha mostrado más lúcido, se ha lucido, sacando los estandartes del victimismo y el papus de tenebrosas campañas silenciadoras e inquisitoriales, total para desviar la atención sobre el meollo del asunto, el que la doctora haya efectuado un discurso teológico condicionado por su fidelidad al magisterio feminista, y el que este discurso se haya transmitido alegremente (y oportunamente favoreciendo intereses muy claros) a través del medio televisivo. Hay una distancia, que Llisterri calla, entre la simple "imprecisión" de matiz y el disparate. Sin embargo, hay algo en lo que le doy toda la razón: en Roma no tendrían que haber perdido el tiempo con esto. Si lo han perdido, si ha intervenido la Congregación pertinente, es porque quien tuvo que intervenir en su momento no lo hizo, porque la madre abadesa miró hacia otro lado. Lamentablemente, este no es un defecto exclusivo de quien rige el monasterio de Sant Benet. Muchos son los superiores y superioras a los que hoy les cuesta llevar adelante su labor. En aras de una autonomía y de una corresponsabilidad mal entendidas, prefieren dedicarse a una labor puramente administrativa. La abadesa de Sant Benet no está ahí principalmente para decidir si la cerámica X representa a San Nicolás o a San Severo, sino para mostrar su auctoritas (suponiendo que la tenga, ya que es más difícil de tener que el simple imperium) y haberle hecho ver a Sor Teresa que tal vez conviniese reflexionar sobre una orientación que no se ha revelado buena ni para el mundo, ni para la Iglesia, ni para el monasterio, ni para su propio camino espiritual.
En tiempos de confusión y superficialidad y como contraste con lo anterior, hay que destacar la inteligente reflexión de Andreu ibarz sobre el documento emitido desde Instituto Borja de Bioética Consideraciones sobre el embrión humano. Andreu, a quien conozco y de quien doy fe que posee las infrecuentes cualidades de escuchar con atención y comunicar sin arrogancia, elogia, encomia, incensa el contenido formal del documento. Pero ello no le impide, tratando con respeto (al estilo del Pedro Crespo de Calderón), poner el dedo en las muchas llagas de la sustancia material. Socarronamente pide unas precisiones y/o ampliaciones, cuyo dilatado alcance (algunas son peticiones de principio) sólo es digno del concepto de precisión-imprecisión que maneja Llisterri. En resumen, que Andreu Ibarz hace como quien extiende amigablemente hacia el Grupo Interdisciplinario en Bioética el brazo izquierdo abrazándoles y dándoles unas palmaditas amigables en la espalda, mientras les pega unos merecidos derechazos en los morros. Bien à vous, Andreu.

martes, 6 de octubre de 2009

Del siglo pasado: un poema de Guillem A. Tell

Guillem A. Tell Lafont pertenece a ese grupo de poetas humildes y olvidados de la literatura catalana. “Mestre en Gai Saber” (título que se daba a los que habían ganado los tres premios de los Juegos Florales), su obra poética recogida en libro a instancias de sus familiares se publicó póstumamente, ya que falleció cuando le faltaban sólo por corregir las pruebas del índice. El título del libro se presenta humilde como el autor: Poesies (Impremta La Renaixensa, Barcelona, 1929; se hizo una segunda edición en 1971). Cuando preparaba este post, me he percatado que el libro puede leerse enteramente on-line (también esta vez, supongo, por empeño de sus descendientes); dejo aquí el enlace para quien le interese.
Yo me limito a transcribir el poema Enterro, sobre la sepultura de un niño, algo que en aquel entonces era menos excepcional que ahora (en nuestras latitudes se entiende, lamentablemente en otras partes los niños siguen siendo sepultados con escalofriante y escandalosa frecuencia).
(El poema en catalán es una obra de arte; he puesto la traducción castellana en letra más chiquita y sólo para casos de urgencia, en la confianza que la bondad de los entendidos sabrá disculpar la extraordinaria distancia cualitativa que hay entre original y traducción; aunque este outsider ha procurado no traicionar excesivamente, la devaluación salta a la vista. Perdón, pues, perdón y clemencia).

ENTERRO

Es mor la tarda silenciosa i clara
en mig dels flams de la rogenca posta,
dalt del fossar de l’enasprada costa,
una tomba d’un nin oberta encara.

El plor amarguíssim nostres ulls amara,
que el trist adéu, per sempre més s’acosta
al llir caigut de la florida brosta,
que té la terra eternament avara.

El devassall de flames de l’altura
enrogeix la muntanya i la planura,
i abans d’endur-se’n els colors que moren,

els núvols plens de lliris i de roses,
reflecteixen les flors sobre les lloses
on els nins dormen i les mares ploren.















ENTIERRO

La tarde silenciosa, en agonía,
arde rojiza por crepuscular.
Se halla en el cementerio sin cerrar
la tumba de un chiquillo todavía.

El más amargo llanto nos inicia
al ritual de la triste depedida.
Adiós al lirio fresco en su caída,
tomado por la tierra y su avaricia.

Vuelcos de llamaradas de la altura
enrojecen montañas y llanura.
Los colores que mueren atesoran

nubes llenas de lirios y de rosas
con reflejos floridos en las losas:
los niños duermen y las madres lloran.













domingo, 4 de octubre de 2009

Otro que se la está buscando

Se llama Mehdi-Georges Lahlou, se autoproclama artista y hace este tipo de cosas anodinas, irritantes o graciosas, depende del color del cristal. Recientemente parece que una exposición suya en Bélgica tuvo que ser retirada antes de lo previsto (ver noticia). Qué quieren que les diga, mis gustos estéticos van por otros andurriales. Lo cierto es que en todo caso al tipo hay que reconocerle un valor que a la mayoría de los mortales sólo se nos supone. Además, no puedo evitar preguntarme: si en este video en lugar de ponerse sobre la cabeza un Corán se hubiese puesto un crucifijo, ¿cuál habría sido la reacción de la progresía europea políticamente correcta? Lo que decía al inicio, lo del enojo o la sonrisa complacida.


(Aviso para navegantes a los que no les gusta perder el tiempo: a no ser que estén fascinados por la sublimidad del arte o por lo relajante que les parezca el video, bastan los 2 primeros minutos para hacerse cargo de qué va la cosa...)

lunes, 28 de septiembre de 2009

Hasta el humor tiene fecha de caducidad

En verano del montón de libros para leer algún día extraje un ejemplar de la novela Cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante, de Noel Clarasó, publicada por José Janés en 1946 y adquirida hace unos meses por 2 € en los Encantes. Me gusta el humor de Clarasó, aunque sea desigual y a veces conlleve un poso débil de amargura. En la novela hay varias remesas de busilismos. El busilismo, según lo define el autor, es "expresión breve y simplificada de una verdad como un templo". He aquí dos ejemplos, para que se hagan ustedes una idea:
"Si tres personas encienden con el mismo fósforo, el más perjudicado es el fósforo."
"Algunos padres dicen que les entristece ver crecer a sus hijos, y no piensan en lo triste que sería ver que sus hijos no crecen".
Leyendo el libro me he dado cuenta de que hasta el humor tiene fecha de caducidad, que aquello que, por ingenioso absurdo, podía provocar en 1946 y quién sabe hasta cuántos siglos antes una sonrisa, hoy, en el 2009, va camino de convertirse en una desgraciada sosería. Vean si no. En un momento determinado el protagonista, Estanislao, lleva a su novia Matilde a la casa familiar, para que conozca a sus padres. Se hacen las presentaciones de rigor y don Baldomero, el padre, que es miope y sordo, quiere soltar una frase solemne que esté a tono con la solemnidad del momento. No se le ocurre más que esto:
"Nuestro hijo nunca ha sido una hija..."
(Rayos y truenos, cómo cambia el mundo)

martes, 22 de septiembre de 2009

Roma


No había estado en Roma desde hacía 8 años. En realidad, hace 3 pasé por allí, pero no estuve propiamente, fue un paso rápido y limitado : Fiumicino - Termini - Tre Fontane y viceversa (cosas de frailes y encuentros de estudios). Esta vez ha sido media semana, la otra media la pasé en Apulia, en un bonito pueblo de buen vino y bella cerámica. Así como a bote pronto algunas impresiones italianas:

a) Tiziana Ferrario presenta el TG1, como hacía hace 16 años. ¿Por qué será que me acuerdo de Rosa María Mateo?
b) Sigamos mateóricamente con la TV. Da toda la impresión de que en el santoral secular a Mike Bongiorno (Alegria!) lo van a hacer santo subito.
c) Si estamos con los santos, vayamos a San Pedro. En el control de acceso a una señorita que iba delante le han dicho que nanay, que con la camiseta de tirillas no se entra. La señorita llevaba una gruesa guía de Roma, con una portada casi fosforescente. Si una guía de Roma no te previene de estas cosas, no es una buena guía.
d) No tengo una guía a la que echarle la culpa. La última vez que estuve todavía se accedía a las tumbas de los Papas desde el interior de la Basílica. Ahora han invertido el sentido del recorrido, por lo que se accede desde fuera, así que en mi torpeza entré, busqué, pregunté, fuera, a la izquierda, el último cancello, y claro al final del camino otra vez dentro. En realidad, no visito las tumbas de los Papas en plural; voy directo a la de Pablo VI y me paro a rezar un poquito (ritual personal).
e) Personalmente, advierto que Soprani ya no es lo que era, que vive más de la fama que del mérito actual. Hay otras tiendas en la zona que ofrecen ya similares ventajas de precio y calidad, ahorrándote además ese extraño ceremonial de ir con la bandejita a la señorita que apunta, acudir a pagar a la caja al señor de bigotes y volver a la señorita apuntadoraembolsadora para llevarse la compra. A la vuelta veo que, a falta de código de barras, tienen una bonita página web. Me hace sonreír la versión española porque dice reiteradamente que venden articúlos (¿traseros articulados?).
f) Dicen que en la línea B del metro hay también vagones de esos articulados, limpios, luminosos y con aire acondicionado. A mí estos días me han tocado los vagones de siempre, sucios, oscuros y con las ventanas entreabiertas. La voz debe tener contrato fijo, como la Tiziana, porque es la misma voz de siempre: "Prossima fermata, Eurpalasport".
g) Después de la misa, me ferma una señora para preguntarme si soy del Alto Véneto, por el acento. Si supiera italiano como es debido, le diría que hasta hoy no tenía ni puñetera idea de que existiera un Alto Véneto, pero para no decir una barbaridad me limito a contestarle que no. Me pregunto si lo del Alto Véneto se le habrá ocurrido al oírme leer el evangelio, especialmente al pronunciar Aminadab, Naason, Fares y toda esa ristra de nombres de tipos desconocidos con que nos obsequia la liturgia en la fiesta de la Natividad de la Virgen.
h) Dos son los santuarios marianos que en mi ritual personal visito siempre en Roma. A decir verdad, el primero es una parroquia dedicada a un apóstol, pero desde hace mucho tiempo la Madonna del Miracolo le hace toda la sombra a S. Andrea; en el otro, en el Rione Monti, rezo ante la tumba de San Benito José Labre. Deberían proclamarle patrón de los outsiders, de los de veras.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Un trailer

Uno hace sus "vacaciones" con cierto retraso (entrecomillo porque este año me ha tocado dar un pequeño cursillo en Italia), así que está este blog como abandonado. Pues nada, que, entretanto me limito a poner un trailer de un documental que supongo que generará su buena polémica. Se centra en Norteamérica, pero me pregunto si por estos lares podría acaecer algo similar. Yo no digo ni que sí ni que no, simplemente lo pongo.