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sábado, 2 de enero de 2010

La solidaridad desatinada

Si lo que querían era jugar a los Reyes Magos, mejor habría sido meterse en una de las caravanas que se organizan por estos pagos el 5 de enero y dedicarse a tirar caramelitos. Aviso que este post puede parecer duro y desalmado (lo es) y desde luego muy poco políticamente correcto, pero tengo que manifestar mi irritación porque al día de hoy todavía no he escuchado a los dirigentes de la movida reconocer el error. Y porque al final este tipo de cosas perjudican de rebote (porque la opinión pública mete fácilmente a todos en el mismo saco) a instituciones serias que están haciendo un trabajo bien hecho día a día y desde hace muchos años.

Me refiero, claro está, a la Caravana Solidària, tres de cuyos miembros (dejemos el calificativo de cooperantes para los auténticos) permanecen secuestrados en África.

No entro a juzgar las buenas intenciones que animaron a este grupo de personas. Pero sí hay que decir que la solidaridad puede ser divertida, pero no es un juego. Se convierte en un juego cuando se va en plan rally de aventuras, cuando la generosidad se contamina de la autosatisfactoria vivencia en detrimento de la eficacia. Las cifras son tan estruendosas como engañosas. Se habla de 36 ONGs, de 107 toneladas, etc. La Caravana Solidària se autoproclama con orgullo laica y progresista, para no ser confundida con otras. No está mal saber qué ideología se encuentra en el trasfondo de las motivaciones, aunque lo que realmente debe distinguir a una ONG es el objetivo que se propone y, conocido éste, el nivel de excelencia con el que tiende a conseguirlo.

Y aquí tiene huevos la cosa. Aclaremos simplemente que si usted coge en su pueblecito a cuatro inmigrantes argelinos originarios de la misma aldea, montan una Asociación de Inmigrantes de X, el ayuntamiento les cede un localito y les financia con cargo a una partida que lucirá muy hermosa en los presupuestos municipales como Cooperación al Desarrollo, pues ya está, ya tienen ustedes una ONG. No sé si ustedes lo sabían, pero la mayoría de las ONGs de la caravana estaban financiadas en buena parte por entes locales y empresas municipales o similares.

No sé si ustedes lo sabían, pero podrían echar cuentas. Sólo con el coste de los pasajes de avión de repatriación de los 38 autodenominados cooperantes desde Senegal a Barcelona vía Madrid podrían haberse enviado los correspondientes contenedores al puerto de destino. Con el resto de la financiación habría bastado y sobrado con creces para que la ayuda fuese distribuida mediante transportistas locales, incluidas en su caso las propinillas a los funcionarios de turno del recorrido. Con media docena de personas organizando en Barcelona y otra media docena en África las toneladas de ayuda habrían llegado a sus destinatarios de forma más segura, más eficiente y, ay (ahí les duele), más discreta. Mala cosa cuando en la solidaridad la escenificación de autobombo le gana a la efectividad.

Y escribo esto porque finalmente la broma va a costar (está costando ya) un dineral a las arcas públicas. Resulta que del bolsillo suyo y mío salió en buena parte el inicio de la aventura y va a tener que salir el final de la misma (esperemos que sea un happy end, en cuyo caso no nos ahorrarán las imágenes de la recepción a los aventureros de tres al cuarto convertidos ahora en "héroes").

Créanme que la tentación es fuerte, sé que no puedo ceder a ella, porque es mi obligación de cristiano y aun de ser humano civilizado el luchar contra este tipo de tentaciones, luchar contra la tentación de decirles alto y claro a los cabrones de los secuestradores: Por favor, mejor vengan a llevarse a estos Directores, Portavoces y no sé qué (van de tres en tres y con cara de preocupación) de Barcelona Acció Solidària que salen tan frecuentemente por televisión a darnos noticias de noticias que no tienen, incapaces de soltar la única frase que les daría dignidad y nos haría creer que al cabo de la calle les queda un poco de vergüenza: “la hemos cagado”.

viernes, 21 de agosto de 2009

Perlas (III)


"Hazte donante de ideas". Pues ésta también es buena. La campaña que este veranito han parido desde el Ayuntamiento de Barcelona...
En plan dadivoso y participativo, pero en el fondo una tomadura de pelo. Porque resulta que el Ayuntamiento de Barcelona tiene, además de un Alcalde y cinco Tenientes de Alcalde, un Comité Ejecutivo con veintidós miembros, una Gerencia Municipal de la que dependen una veintena larga de Gerencias sectoriales y territoriales, ocho organismos autónomos locales, cuatro entidades públicas empresariales, cinco sociedades privadas municipales, con un montón de asesores de servicios, directores, consejeros, etc. Si tenemos en cuenta que las retribuciones de la gente que están ahí para pensar van desde los 19076 a 39211 euros de los consejeros de distrito (figura creada retributivamente el pasado año para colocar a unos cuantos amiguetes políticos en tiempo de crisis) a los entre 86.586 a 168.300 euretes que cobran Gerente municipal, gerentes y asimilados, pasando por una bonita escala de directores, directores de servicios, comisionados, asesores, consejeros técnicos y un largo etcétera, cuyo trabajo se supone que es intelectual y no de cavar zanjas a pico y pala, ¿ a santo de qué se nos pide a los ciudadanos que demos ideas?
Ni siquiera se ha tenido la decencia de simular una especie de concurso con premio, sino que se entra a saco: hazte donante. Lo peor es que en esta ciudad hay todavía gente de tan buena fe, de tanta bondadosa ingenuidad, que todavía se van a apuntar al carro, empeñádonse en ser unos buenos ciudadanos que tratan de participar en la marcha de la ciudad y de las cosas que se hacen en ella, así, por la cara, creyéndose esta parodia participativa que han montado nuestras autoridades y la gente que vive de la vaquita municipal para irse de vacaciones tan ricamente. "¡Que piensen ellos!", se dirán mientras toman el sol en la playa.
Al "yo no soy tonto" publicitario le han opuesto un "yo soy donante de ideas" (o sea, en realidad, "yo sí soy tonto"). También yo les voy a dar una idea, ea, voy a ser donante: al que ha ideado esta campaña que lo manden a la cola del paro, a ver si allí, mientras espera turno, se le ocurre algo. Ea, ahí tienen, de gratis, tiene poco que ver con la nueva Diagonal, pero va a ser en favor de toda la ciudadanía.
(Lo que yo decía en un post anterior: si es que van provocando...)