The Holy Land Experience - CBN.com per the700club
sábado, 14 de mayo de 2011
Americanos
The Holy Land Experience - CBN.com per the700club
sábado, 30 de abril de 2011
Incontinencia descerebral
2.- «Hay muchas víctimas de la religión que hemos sufrido mucho».
3.- «La religión hace que la gente, en lugar de pensar, crea, y las creencias han propiciado la mayor violencia que ha existido en la historia».
4.- «La religión debería estar prohibida hasta los 18 años».
5.- «Este país (Estados Unidos) tuvo la primera constitución laica y secular del mundo y resulta que se ha convertido en un país de capillita».
6.- «¿Qué es esto de que el Corán, la Biblia...son libros sagrados? Son novelas.»
La proposición 1 no merece más comentario.
La proposición 2 es victimismo puro y duro. Realmente, tiene que ser muy duro y doloroso tal estreñimiento mental (el señor X estudió en un colegio de jesuitas): años y años durante los cuales los pensamientos pugnan por salir y las ideas-desecho sólo se exteriorizan con agónico esfuerzo.
La proposición 3 parece propia de un comentarista palurdo o de un tertuliano tabernario. Ningún historiador serio la suscribiría. Otra idea excrementaria.
La proposición 4 es incoherente. ¿Por qué antes no y después sí? Si "la religión mata" (esta también es del señor X), hay que prohibirla siempre. ¿Cómo puede confundirse tan fácilmente la mayoría de edad con la libertad?
La proposición 5 también sería susceptible de un comentario histórico. Pero para ello habría que saber qué significa exactamente la expresión "país de capillita", cosa que el señor X sin duda entiende, pero los demás no.
La proposición 6 refleja los amplios conocimientos del autor sobre los géneros literarios.
Del señor X se estrena hoy una antigua obra de teatro en Nueva York. Se promociona como "The play that rocked Spain and the world". Nada menos.
El Señor X es alguien que cobra del presupuesto para promocionar conciertos de Sabina, performances de Amadeo Penalver y cosas por el estilo. O para promocionar su propia provocadora obra teatral desde la plataforma del Consulado General de España en Nueva York.
Tipos como el Señor X hacen bueno al Sr. Puente Ojea, quien, al menos, tenía la decencia de ser culto; de Puente Ojea se podía afirmar, para emplear la expresión de un sabio capuchino de los años treinta, que se cerraba herméticamente en el círculo férreo de sus negaciones apriorísticas (sé que mis lectores entenderán esta última frase y que el señor X no).
Del Señor X sólo podremos concluir que sus palabras reflejan la peligrosidad de medicarse sin control contra el "estreñimiento mental": se pasa al otro extremo, es decir, a la descomposición, a la cagalera mental.
En fin, de momento sigamos pagando nuestros impuestos o recortando en sanidad para que el Señor X no deje de percibir su retribución, que bien ganada se la tiene, aunque, si nuestro discurrir intelectual no retrasara su normal curso a causa de la educación que recibimos en nuestra juventud, quiero decir que si evacuáramos fácilmente nuestros pensamientos, cogeríamos un vuelo a Nueva York y pagaríamos con gusto los 18 $ de entrada para poder asistir en vivo y en directo a la representación neoyorquina de una pieza teatral que ya en su día sacudió a España y al mundo entero.
martes, 5 de abril de 2011
De goteros y comunicaciones

sábado, 12 de marzo de 2011
Tres párrafos
domingo, 27 de febrero de 2011
Lipdubs cathos (franchutes)
Lipdub des aumôneries Catholiques de Rennes
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LipdubLille_DEF-DM
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viernes, 25 de febrero de 2011
La delgada línea horta
Regresando de una reunión cojo uno de esos periódicos gratuitos y me entretengo leyéndolo en el autobús. Líniahorta. Vaya collar de perlas. Si los de difusión nacional ya suelen tener un nivel bajo, este de distrito barcelonés, con su editor, su director de edición, sus dos jefes de redacción y sus tres redactores (bonita proporción), parece sacado directamente del boletín del instituto, cuanto más que el director de edición (como solía ocurrir en los institutos en el tiempo del ciclostil) se curra la mitad del rotativo. Para empezar o son rumberos o exprimen la noticia a base de pura repetición; entienden que el Sant Gaudenci Rumba Club merece portada, editorial y semáforo verde, amén de la media página de la noticia, o sea que esto del Sant Gaudenci Rumba Club debe ser lo más grande que ha parido madre en el barrio de Horta.
Entrevista con el alcalde Hereu. 14 preguntas, de las que 9 son sobre futuras concreciones de proyectos. La primera en la frente. Le preguntan sobre unas obras (isla de equipamientos del Mercado del Guinardó) paradas desde hace meses; la respuesta clara y contundente del tipo “no sé si es, pero si es, yo no he sido” es un bello título para quien escriba el Manual del Político Despistado. Hay una Regidora de distrito municipal, una Gerencia de distrito, una Dirección de Servicios Generales del distrito, un Departamento de territorio, un Departamento de servicios a las personas, etc. Pero el señor Alcalde no sabe si la obra más importante que se está realizando en el distrito está en marcha o está parada. Trías habrá aplaudido, aunque su equipo propagandístico tampoco es que se luzca. En su faja publicitaria del lema “el canvi en positiu”, donde aparece con unas gafas que parecen de las primeras que usó mi madre para coser, “el canvi” está en un azul marino sobre fondo oscuro para que no se lea con facilidad. Sospecho que las personas cambiarán, pero las cosas van a cambiar poco.
Sigamos. Las cartas al director a veces son un oasis de cordura frente a la insensatez periodística. Aquí no. Aquí se mantienen en la línea editorial. Un tal Jamal equipara en legitimidad a los gobiernos de Alemania o Catalunya con los de Turquía o Indonesia; para acabar de redondearlo, dice que los Hermanos Musulmanes de Egipto llevan décadas luchando contra la dictadura y el terrorismo para alcanzar la democracia. Usted y yo somos sin duda un poco cortitos, porque esto no son meras opiniones del señor Jamal, sino, según dice, “obviedades”.
Otra magnífica noticia. Magnífica como inocentada. Ésta es digna del blog del Bwana. Resulta que el Consorci del Parc de Collserola y los técnicos del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació i Medi Natural no se ponen de acuerdo sobre cómo cazar los jabalíes cuyo número crece de forma insostenible. Primero los iban a cazar de común acuerdo con arcos y flechas (!), pero después el Departament, ante las quejas de asociaciones protectoras de animales, dijo que no, que dardos anestesiantes y después inyección letal. Los del Consorci dicen que nanay (tal vez ya habían contratado a expertos bosquimanos para llevar a cabo la caza). Y digo yo si no sería mejor, ya que el censo aproximado de jabalíes está hecho, poner un cupo para cazadores como se ha hecho toda la vida de Dios. Un fin de semana deportivo y problema resuelto. ¿Demasiado racional e insostenible? No, no. Demasiado político y demasiado técnico viviendo del chollo del Consorci y del chollo del macroDepartament.
El Mercado de Vall d’Hebron estrena página web. Dice el rotativo que “aparte de informaciones más prácticas (sic), también se podrán hallar en ella recetas y trucos gastronómicos entre otras curiosidades”. Mala cosa cuando las recetas gastronómicas abandonan el terreno de la práctica y se convierten en teoría (o en curiosidad propia de la razón pura, vaya usted a saber).
En la última página va la publicidad de una funeraria: “La tranquilidad de estar en las mejores manos”. Siempre es un consuelo saber que finalmente Barcelona es una buena ciudad para morirse bien muerto y que, si aciertas al elegir la compañía funeraria, si no fuiste bien tratado en vida, al menos de tus restos se ocuparán las mejores manos.
jueves, 17 de febrero de 2011
Las cuentas claras o así

viernes, 11 de febrero de 2011
Servir en la enfermedad
Hoy, Virgen de Lourdes, jornada mundial del enfermo. El enfermo es, sirve, vale. Esto es algo que tenemos que proclamar muy alto contra la tendencia a infravalorar, a “inutilizar” por definición al enfermo. Haremos bien en recordarlo, si no por otras razones, al menos por la incuestionable realidad de que cada uno de nosotros, si no lo es, ha sido en algún momento o será sin duda en el futuro alguien enfermo, es decir, partícipe de tan acerba condición.
Vinculamos acentuadamente la enfermedad con la incapacidad, con la ineptitud, con la nulidad. Sin embargo, hasta en la enfermedad una vida puede ser fecunda, dar fruto. Incluso indirecta e involuntariamente. Pongo unos ejemplos chiquititos y uno grande.
El ejemplo chiquitito es el de mi amiga M.C.; cuidó a su padre, en estado “vegetativo” (entrecomillo, porque no parece que siempre nuestros conocimientos sean plenamente capaces de dirimir la frontera entre la conciencia y la inconsciencia) durante seis años, hasta que murió. A veces le preguntaban cómo lo soportaba, qué hacía aquel hombre en aquel estado; “me hace compañía”, decía ella.
Otro ejemplo chiquitito es el de mi feligresa la señora P. Padece manía persecutoria desde hace mucho tiempo. Dice que la persiguen por motivos políticos, la espían, no tiene teléfono porque se lo pinchan, le abren la correspondencia, la observan cuándo sale a comprar, etc. Mientras vivió su madre (anciana y enferma, pero lúcida), conservó todavía un resquicio de apertura, una ventanita al equilibrio. Desde que aquella aparentemente inútil viejita nonagenaria murió, la señora P. se ha desbordado: le entran en casa cuando ella no está, le han robado la documentación de su tesis doctoral, le han cambiado el médico de cabecera por uno del partido, la Caja de Ahorros le ha retenido la devolución del IRPF...
El ejemplo grande: hace unos días se cumplieron 30 años de la muerte de Marta Robin. Meto entre paréntesis sus viernes de Pasión o su alimentación casi exclusivamente eucarística (lo dejo para los arduos y a veces preocupantemente malsanos buscadores de curiosos fenómenos sobrenaturales, lo dejo también para los que, en el otro extremo, desdeñosamente desprecian lo que ignoran). Me limito a que por su lecho de dolor, donde durante más de 50 años estuvo postrada, pasaron a visitarla miles de personas, recibiendo la mayoría de ellas la visita del consuelo o el interrogante sobre el absoluto. Me limito a sus Foyers de Charité repartidos por el mundo.
La enfermedad puede ser sólo una maldita desgracia. O puede ser, además de una desgracia, una ocasión de gracia y de servicio.
