viernes, 13 de agosto de 2010

Día del Orgullo Desorientado


Nunca he creído en el relativismo cultural. Siempre me ha parecido un retroceso la moda de perforarse la nariz o las cejas o de convertir la propia piel en material artístico de dudoso valor revelando indeleblemente la propia estupidez.
Ahora van los supuestos pensantes ateos y en un rasgo llamativo de racionalidad (?) promocionan el llamado Día del Orgullo Primate, con su cartelito alusivo y todo. Tengo para mí que con el tiempo se pretenderá incluso que los códigos penales recojan cualquier aserción creacionista como delito de primatofobia.
No soy un antievolucionista. Pero no deja de interrogarme que los acérrimos defensores de la teoría se empeñen tan deliberadamente en su reversibilidad.